Descubrir el valor de la persona y la familia ha marcado mi trayectoria vital.

Mi experiencia es amplia y diversa. He desarrollado mi labor profesional como coordinador de proyectos de empleo y formación, como educador de jóvenes en situación de acogimiento y psicólogo en residencia de personas mayores.
Sin embargo las experiencias que mejor definen mi identidad son las de ser hijo, ser hermano, ser esposo y finalmente ser padre de familia numerosa. Gracias a estos vínculos personales he aprendido el arte de vivir. Por eso la vocación de ayuda a la familia define mi recorrido personal y profesional.
Es necesario hacer un acercamiento a la problemática de cada individuo o de cada familia teniendo presente que cada personalidad está tejida de múltiples relaciones más o menos significativas. Cada persona tiene un valor infinito que alberga diversos vinculos en su interior. Aprender a construir, reconstruir o cuidar estas relaciones puede ayudar a cada uno a vivir plenamente.